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OPTEMUS: POR UNA ÓPERA FLEXIBLE Y CREATIVA BASADA EN UN REPERTORIO CONTEMPORÁNEO
Con el propósito de experimentar con formas más flexibles, interesantes y creativas de hacer ópera, así como de presentar y promover un repertorio musical y escénico contemporáneo poco explorado en México, la compañía OPTEMUS presentará el programa Voz siglo XX, en las voces de grandes cantantes, el sábado 31 de julio a las 19:00 horas, en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), como clausura del Ciclo de Canto.
"Se tiene la idea equivocada de que la ópera es un espectáculo tonto, caro y aburrido para gente muy refinada; sin embargo, esta disciplina musical comenzó hace 500 años como un movimiento pequeño, por lo que ahora queremos regresar un poco a lo que propuso Monteverdi en un inicio; es decir, componer música conjuntamente con los intérpretes o cantantes, pero en una forma y contexto contemporáneos, capaces de atraer a un público joven con el que pueda aspirarse a renovar la actividad operística a nivel mundial", explica el compositor inglés y especialista en entrenamiento músico-vocal, Paul Barker, director artístico de OPTEMUS.
Además, desde su creación, esta compañía –según explica María Huesca, coordinadora artística- se ha fijado el compromiso de impulsar la creación, presentación y promoción de repertorio musical y escénico contemporáneo a nivel nacional e internacional, para lo cual ha tenido como invitados a renombrados cantantes, cuyas voces han sido aptas para interpretar un repertorio de gran dificultad vocal, musical y expresiva.
En esta ocasión, en Voz siglo XX –espectáculo patrocinado por The Anglo Mexican Foundation- Lourdes Ambriz, María Huesca, Eugenia Ramírez, Claudia Montiel, Zulyamir Lopezríos y Graciela Díaz serán las intérpretes encargadas de revivir en escena cuatro interesantes piezas musicales.
El programa iniciará con King Harald’s Saga, de Judith Weir, una ópera miniatura para soprano a capella que se ha presentado en distintas ocasiones por todo el mundo y en la que la intérprete tiene que representar nueve personajes a lo largo de tres actos y un epílogo, basados, como una gran parte de la ópera del siglo XIX, en eventos históricos, en este caso la invasión noruega a Inglaterra en 1066 dirigida por el rey Harald "Hardradi", quien fuera vencido en la Batalla de Stamford Bridge.
Lady Lazarus (1985), es un montaje sonoro de Daryl Runswick para voz amplificada a capella basada en el poema homónimo de Sylvia Plath. En esta pieza, que hace alusión al suicidio de Plath y atesta varios golpes al género masculino, la religión, los médicos, los necrófagos y vouyeristas, el compositor ofrece a la intérprete una amplia visión para mostrar el sarcasmo, la histeria y la alienación patética en las que el ingenio de Plath encontró voz.
El resultado, una obra sumamente accesible a pesar de toda su amargura, involucra una serie de técnicas especiales como la ejecución de armónicos y cuartos de tono, manejo del vibrato, así como un empleo de gran dramatismo y teatralidad. Lady Lazarus se estrenó en 1986 en Reikjavik con la interpretación de Judith Rees.
Stripsody (1966), de Cathy Berberian, no es una ópera ni una canción, es un happening de partitura gráfica que debe interpretarse como una transmisión de radio en la que el cantante tiene que ejecutar los efectos sonoros con su voz en el marco de las tres líneas que representan la altura del sonido, en una especie de onomatopeyas salidas de los cómics.
Dicha obra es diferente en cada presentación, pues depende por completo de las habilidades histriónicas y el manejo de la voz del intérprete y de la capacidad del público para construir imágenes y situaciones a partir del sonido.
Al final se ejecutará The pillow song (1988), de Paul Barker, una ópera de cámara en un acto para soprano solista, coro de cuatro sopranos y percusión, cuyo estreno mundial fue en Londres en 1988 y que en México se estrenó en 2003 durante el V Festival Música y Escena.
Esta canción está basada en el clásico japonés del siglo XI The pillow book, obra escrita en forma de diario por Sei Shonagan, una cortesana de la dinastía Heian, cuya compleja y fascinante vida es interpretada por una solista soprano acompañada por el coro, que cumple con la tarea de comentar y apoyar su historia. Hay un solo percusionista, quien entre otros instrumentos toca un conjunto de cuatro campanas japonesas Dobachi, que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), adquirió específicamente para el estreno de la obra en nuestro país.
"Para OPTEMUS es muy importante presentar obras nuevas o desconocidas de manera profesional, involucrando un ejercicio multidisciplinario que abra nuevas expectativas artísticas enfocadas más hacia el proceso creativo que hacia el producto final", agrega Huesca.
Por ello, la compañía retomará su ánimo educativo -que ya demostró con el taller multidisciplinario OPTEMUS, que se llevó a cabo entre octubre de 2003 y marzo de 2004 en el Cenart- con el proyecto, también multidisciplinario, Op4Mex, albergado también por dicha institución y con el apoyo del British Council, en el que se producirán cuatro óperas de cámara, cada una a cargo de un joven compositor mexicano, entre ellos Jorge Torres Sáenz, Georgina Derbez, Gonzalo Macías y Hebert Vázquez, las cuales esperan estrenarse dentro del próximo Festival de México en el Centro Histórico, en abril de 2005.
La compañía OPTEMUS, bajo la dirección y coordinación de Paul Barker y María Huesca, presentará el concierto Voz siglo XX, el sábado 31 de julio a las 19:00 horas, en el Auditorio Blas Galindo del Cenart, ubicado en Río Churubusco 79, colonia Country Club, cerca de la estación General Anaya del Metro. Costo: 100 pesos. Consulte cartelera <www.cenart.gob.mx>
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